Estabilización de una lámina de bronce con benzotriazol

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Esta lámina de bronce data de la época medieval y fue hallada recientemente en un yacimiento arqueológico junto a una amplia variedad de objetos metálicos de diversa tipología. Como se puede apreciar en las imágenes, su fino grosor condicionó mucho las posibilidades de intervención debido a la alta probabilidad de fractura durante su manipulación. De hecho, esta pieza ya se encontraba dividida en tres partes previamente al inicio de los tratamientos.

Tras un estudio previo con MOP, se determinó que los productos de corrosión que presentaba podrían ser malaquita en la parte externa, y cuprita en la parte interna. La malaquita es de color verde oscuro y se trata de una de los compuestos que más se repite en los metales de origen arqueológico con base de cobre. La identificación de este tipo de corrosión resulta un dato determinante ya que su presencia, además de definir el estado de conservación, es indicativa de la autenticidad del objeto, siendo muy difícil de imitar artificialmente. También se detectó atacamita, de color verde claro y de manera puntual.

El proceso de intervención estará enfocado a minimizar los factores de corrosión y retrasar su desarrollo, prolongando la preservación de las estructuras metálicas todo lo posible. Previo tratamiento, se ha realizado un estudio y documentación de los objetos, a partir de los cuales se ha establecido la metodología de trabajo.

Los tratamientos de conservación-restauración consistieron en la limpieza mecánica, la estabilización  de la pieza y la reconstrución. El proceso de estabilización se llevó a cabo mediante inmersión de las piezas en benzotriazol (C6H5N3) en una concentración muy baja.

Este tipo de estabilización es uno de los tratamientos más habituales para el bronce, ya que  el BTA forma un complejo que facilita la extracción de los cloruros siendo además muy efectivo contra la corrosión ya que forma una capa pasiva que previene la corrosión del metal. Además, presenta la ventaja de que después del mismo, no es necesario un tratamiento de desengrasado ni inhibición ya que actúa como inhibidor. Es importante señalar que para que siga siendo efectivo tras la intervención resulta fundamental el control de la humedad relativa así de su manipulación, siendo necesario el uso de guantes en todo momento.

En la última imagen podéis ver el estado previo y el resultado final de la lámina tras la reconstrucción.

Más información en:

https://www.facebook.com/conservacionrestauracionirene/

El Caleidoscopio Cultural by Irene Merino Mena is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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